Villamanrique de la Condesa

La verdad

Mentira, ningún cazador de Villamanrique encontró a la Virgen del Rocío, eso es falso.Eso es una patraña inventada por los historiadores de Villamanrique en la décadas de los 60 y 70. Iros a publicaciones anteriores a 1960 y comprobaréis que siempre se decía que el cazador era almonteño, incluso Antoine Latour, en su obra La Bahia de Cadiz de 1858, quien a la vez era secretario de los Duques de Montpensier, dice textualmente que el pastor o cazador que encuentra a la Virgen del Rocío es ALMONTEÑO. Villamanrique vive del Rocío, esta localidad no tiene nada que ver con la Virgen ni a tiros.

Luna

Goro Medina, fue el cazador manriuqeño que encontró a la Virgen del Rocío

Pedro

Una bonita vista de mi pueblo y no se vaya sin hacer una parada en la Bodega del Bolero y degustar un vasito del mosto de los viñedos de esta Villa Manriqueña en un sano y buen ambiente donde se elabora el caldo artesanalmente

Pedro

Visitar mi Pueblo en el concurso de Carreteros y Carretas y disfrutar de un día de Campo en la Dehesa Boyal

Rociíto de los Niños es la primera hermandad de recorre las calles del Pueblo mas Rociero

Uno de los días más bonitos para visitar el pueblo de Villamanrique de la Condesa

El Rociíto de los niños es unos de los actos mas bonito y ante sala a la resensación de las Hermandades en su camino hacia la aldea, es la primera Hermandad esta de los Niños que abre el ciclo de las presentaciones y son los niños Manriqueño los primeros que peregrina con su virgen del rocío hasta el Chaparral Manriqueño

Manri.

Al igual que nuestro pueblo es cuna de Tamborileros, tambien es cuna de grandes Carreteros.

ROCIANO

GORO MEDINA.
El cazador que halló la imagen de la Virgen del Rocío en la chueca de un acebuche, era natural de Villamanrique.

ROCIANO

LA ESTATUILLA DE ASTARTÉ O ISIS.
VILLAMANRIQUE, al igual que otros muchos lugares del próximo entorno, estuvieron habitados desde época prehistórica; ya en la protohistoria, se documenta la existencia de un importante centro de culto perteneciente a los colonos orientales en Chillas (Villamanrique de la Condesa), que dominaría la paleodesembocadura del Guadiamar, porque de aquí procede una singular representación en bronce de la diosa Astarté (el denominado “Bronce Carriazo”) y una estela de arenisca con un epígrafe –de momento el testimonio escrito más antiguo de la Penísula Ibérica. En 1978, cerca del Cortijo de Chillas, hallamos, la Estela de Villamanrique, primer texto epigráfico de la culta lengua tartésica, en el suroeste andaluz.

ROCIANO

LA ESTELA DE VILLAMANRIQUE.
La Estela de Villamanrique es una de las muestras más antiguas de las lenguas primitivas habladas en la península ibérica. Fue hallada en el término municipal¬ de Villamanri¬que de la Condesa (Sevilla), al sitio de Chillas, el día 22 de marzo de 1978, por los manriqueños Manuel Ca¬rrasco Díaz y Manuel Zurita Chacón, investigadores del pasado de nuestro pueblo. Se encuentra depositada en el Museo Arqueológico de Sevilla, en cuya Sala XI (signatura ROD 8894), se puede contemplar en la actualidad, después de haber recorrido varias exposiciones monográficas sobre la historia y cultura andalu¬zas.

La estela es un fragmento de piedra arenisca bermeja y compacta de 0,69 x 0,60 x 0,28 m..; en uno de sus ángulos, posee una inscripción tartésica, que discurre entre dos líneas paralelas y formando un semicírculo imperfec¬to, cuya lectura es de forma sinextrorsa, esto es, de derecha a izquierda. La Estela ha sido equiparada, por su importancia documental y arqueológica, con otros monumentos y piezas tan representativas de la cultura andaluza de la Antigüedad, como puedan ser el Tesoro del Carambolo o los sarcófagos fenicios de Cádiz. "La estela de Villamanrique representa uno de los testimonios de la más primitiva lengua indígena hispana cono¬cida. El uso de una escritura supone un importante grado de civilización y la incorporación por derecho propio a los pueblos históricos." Por esta razón nos atrevemos a afirmar, sin exagerar un ápice, que Andalucía y España entran en la historia a través de la Estela de Villamanrique, el primer documento escrito en tartésico, una de las lenguas más cultas de la Antigüedad.

ROCIANO

el viejo Mures devino como muy insalubre, dada la mayor proximidad de los humedales aledaños a Doñana; así el cambio de lugar va a conllevar, un cambio de denominación, ya que el territorio pasó a manos de D. Álvaro Manrique de Zúñiga, que con fecha de 29 de abril de 1577, comenzó a denominarse como Villamanrique de Zúñiga ; denominación ésta que habría de perdurar hasta los comienzos del siglo XX, que se cambiaría, a propuesta del ilustre manriqueño D. Juan Miguel Béjar, en Villamanrique de la Condesa, por Real Orden de 27 de junio de 1916, en honor de la poseedora del Palacio de Villamanrique, doña Isabel Francisca de Orleáns y Borbón, Condesa de París.