¿Por qué deberías instalar fuentes de agua en tu oficina?

Es habitual que en las empresas se esfuercen por conseguir que sus empleados se sientan a gusto y disfruten de unas buenas condiciones de trabajo, y que se acaben olvidando de un elemento tan indispensable para ello como lo son las fuentes de agua para empresas. Sí, y es que estas fuentes de agua, les permiten beber agua cada vez que lo deseen, con todo lo que ello conlleva, a lo que hay que añadir, que además podrán disfrutar del agua de manera totalmente gratuita.

Esto es algo fundamental, y es que tal y como aseguran los expertos, beber agua en el trabajo es fundamental no sólo para sentirse hidratado, sino también para ser más productivos y también para sentirse mejor con ellos mismos. De esta manera, al disponer de fuentes de agua en las oficinas, es muy probable que los empleados se muestren mucho más productivos.

Por ello es importante que además de prestarle atención a la limpieza, al orden y a generar un buen ambiente de trabajo, no se dejen de lado la necesidad de poner agua a disposición de los empleados, y aquí las fuentes de empresas son la mejor opción.

Principales beneficios de tener fuentes de agua en las empresas  

Diferentes estudios han demostrado que cuando los niveles de deshidratación superan el 2% del peso corporal de una persona, tanto la productividad como la concentración se reducen enormemente, de ahí la necesidad de ofrecer agua a los trabajadores.

La deshidratación es un problema, especialmente porque afecta directamente a la toma de decisiones, y también porque puede provocar riesgos laborales. Lo que ocurre es que mucha gente sufre deshidratación sin ni siquiera darse cuenta, y por ello a continuación vamos a mostrar algunos de los principales síntomas que evidencian la deshidratación en una persona:

  • Sequedad bucal
  • Debilidad
  • Dolores de cabeza
  • Fatiga
  • Confusión
  • Sequedad de la piel
  • Confusión
  • Falta de apetito

Partiendo de esto, hay una serie de factores que ayudan a evitar la deshidratación durante el trabajo, aunque hay que tener en cuenta que la necesidad de ingerir cierta cantidad de agua, depende directamente de la edad, de la propia persona, así como del tipo de trabajo que realice o de la exigencia que tenga en su día a día.

Pero habitualmente, los expertos recomiendan ingerir un mínimo de 300ml de agua cada dos horas, preferiblemente, en pequeñas cantidades, para así evitar tener sed en algún momento. Esto se traduce en beber entre dos y dos litros y medio de agua diarios.

Por ello, si querías mejorar la satisfacción de tus empleados en su puesto de trabajo, no le des más vueltas e instala una fuente de agua. Te garantizamos que será un auténtico éxito, ya que desde el primer día notarás como tus empleados hacen uso de ella, bebiendo más cantidad de agua de la que tomaban hasta ahora, lo que se traducirá en un mayor rendimiento laboral y en una mayor productividad.

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